lunes, 14 de junio de 2010

Más allá de las adversidades


Cuando hay confianza genuina, confianza que no necesita evidencia, no importa el tamaño de la tormenta.

No importa:
- Los inevitables y numerosos fracasos
- Las incontrolables variables del universo
- La duración de nuestra vida
- La inmediatez de la muerte
- Las miles de veces que fallaremos
- Las numerosas recaídas
- Los miles de errores que cometeremos
- Los miles de errores que cometerán nuestros ídolos
- La carencia de instrucción o dirección
- La ausencia de claridad en los momentos de angustia
- La inmensidad del "silencio" de lo divino
- Los necios y recurrentes nudos en nuestra alma
- La ilusoria "lentitud" de nuestro avance
- Lo atemorizante de los territorios inexplorados de nuestra mente
- Las críticas propias y externas
- Lo "avanzado" que van otros
- Lo "atrasado" que van otros
- Los estragos de las neurosis propias y de los demás
- La soledad, la tristeza y la impaciencia que regresa una y otra vez
- La inmensidad y oscuridad de la incertidumbre
- La necedad del vacío existencial

Cuando la intención es pura y sincera, cuando hay confianza que no requiere evidencia, no importa el tamaño de la tormenta. Que suceda lo que tenga que suceder.

15 comentarios:

Alan dijo...

Carnal, de verdad que no se si en estos momentos dificiles por los que paso, de repente las leyes universales me mandan tus comentarios en los momentos exactos en los que los necesito, o es pura coincidencia... Gracias

Alex Serrano dijo...

No hay de qué carnal, no es coincidencia. Te envío un gran abrazo. Hold on, hold on, confía hasta en estos momentos tan difíciles.

Amelia dijo...

A veces, Alex, uno lo sabe. Y a veces lo duda.
Besos.

Alex Serrano dijo...

Amelia: y la duda nos revela más tesoros sobre lo que ya sabíamos. Besos igualmente =)

Amelia dijo...

Verdad.

César Bacale dijo...

¿y cuando, sencillamente, no la hay, Alex?
A mi si me importan todas esas cosas que dices, con confianza, si..
pero tambien, pues es el caso de casi todo el mundo, sin ella.
O quizas, con escepticismo, una fe no ingenua, entregado, abierto y sincero.
En cualquier caso, con confianza o sin ella, la vida te vive, de todas formas, y uno aprende de una forma u otra.
La mayor de las veces de ambas formas, con confianza y sin ella.

César Bacale dijo...

y...yo no me fiaría de estar "mas alla de las adversidades" sino precisamente "en medio de ellas".
Se que el léxico, pero conviene ser muy puntual en esto.
Abrazos.

César Bacale dijo...

Y para concluir.
Hay un status quo espiritual de "intocabilidad" que ya no me inspira en absoluto.
Es lo que veo en muchas formas de abordar el mundo de la epiritualidad, en que aspiran a llegar a una especie de estado de trascendencia. Esto es un grave error, el peor de los peores, y luego hay que desandarlo todo todito.
La intocabilidad a priori te impide ser permeable a la fragil y temible experiencia de existir. La permeabilidad cada experiencia es lo que te hace, de algun modo, ir mas alla, que no es alla, sino mas aca de ella. La cosa es siempre a posteriori, aun despues de años de práctica sigue siendo a posteriori. Si perdemos la capacidad de conmovernos y temblar con la adversidad nos deshumanizamos, y nos convertimos en arquetipos vivos,en dioses no humanos. El unico heroismo de la espiritualidad genuina es que te obliga a temblar una y otra vez, para hacerte cada vez mas y mas permeable. Quizas puede, no lo se, que una fe y confianza adulta nazca de esta permeabilidad, sabiendo que pase lo que pase, no pasa nada, pero el temblor es inevitable, y es necesario que ese no pasa nada se nos olvide constantemente. Yo, desde luego prefiero sin dudarlo vivir en este "temor y temblor" como preludio a la única fe que puedo tener, la fe en la sabiduría de la vida. Pero los aprioris se los dejo todos a los dioses. Prefiero ser un demonio encarnado que un angel desencarnado.
Y sufrir como todo el mundo a dejar de sentir porque en el fondo ya se que no pasa nada. Y todas esas cosas con las que no pasa nada, resulta que son el sufrimiento que nos acerca a todos, y la verdadera semilla que puede dar una compasión de carne, a posteriori, no de manual, ni de recitaciones, ni de libros, ni de estados libres de karma, etc..
Y no es por ti, amigo, es por todos esos que buscan tan denostadamente el estado de "intocabilidad".
Algo que arquetípicamente puede ser muy atractivo, pero humanamente es completamente inutil.
Asi que abrazos carnales.

Alex Serrano dijo...

César: si no hay confianza se cultiva. ¿Cómo? Creo que lo dejaré para otro post, pero adelanto que es, entre miles de otras cosas, por medio de la meditación genuina, o 100% permeable (muy buen término) ;)

De acuerdo con tu comentario amigo. Esa confianza de la que hablo siempre se obtiene a posteriori. Es una confianza plena en el temblor mismo. No hablo de intocabilidad.

Hablo de plena tocabilidad responsable y compasiva.

Alex Serrano dijo...

Ah! Y lo de "más allá". Sí de acuerdo también.

De nuevo regreso a los términos budistas. Quiero decir algo que está "allá" pero sobre todo "acá". Como el Tathagata.

César Bacale dijo...

Ni confianza ni desconfianza, Alex.
Solo alli puede estar el centro.
Ni esperanza ni desesperanza.
Ecuanimidad.
Ni a favor ni en contra de nada. Solo asi se encarna uno en todas las adversidades, y en todas las suertes, sin perder la quijada.

Alex Serrano dijo...

Entiendo tu punto amigo.

Aun así creo posible usar los extremos o dualidades verbales para lanzar coordenadas ilusorias que sugieran un estado sin coordenadas.

Todo este blog es una sugerencia. Una flecha más (que se puede malinterpretar hasta el cansancio). Tal y como el "centro ecuánime", término sujeto a usarse como un objeto más de apego.

De todas formas agradezco enormemente todas las advertencias que dejas en los comentarios César. Me ayuda mucho a pulir el mensaje, sea cual sea su forma.

César Bacale dijo...

Muy cierto, amigo, todo es suceptible a convertirse en objeto de apego, incluso la misma libertad y el desapego.
Y no te confundas, mi punto no es marear la perdiz, sino como bien dices, pulir.
Y espantar a manotazos las miles de fantasmagorias espiritualizadas e idolatrías que andan en el saturado mercado este. Ese es mi estilo, por ahora.Y a veces, como todos, me apego a él.
No es tu caso, ya te dije, y te confirmo, te tengo por un maestro actual y contemporáneo.
Pero lo mas complicado es actualizar esa experiencia al compartirla con los demas en toda clase de situaciones y niveles. Lo facil es adoptar fórmulas, pero lo genuinamente espiritual es adaptar la enseñanza, hacerla permeable para que ella tambien tenga la oportunidad de seguir creciendo.
De todos modos, considero que "tus flechas" estan bien afinadas, y casi siempre dan en el blanco.
Todo un logro en estos tiempos que corren.
Un abrazo.

Alex Serrano dijo...

"Y espantar a manotazos las miles de fantasmagorias espiritualizadas e idolatrías que andan en el saturado mercado este"

Sí... Muy necesario. Gracias por ello =)

Pronto estaré escribiendo en el sitio budista de mi maestro. Sé que se me dificultará todavía más no caer en las fórmulas, pero bueno, son retos muy entretenidos.

Gracias también por las otras aclaraciones. No me confundiré más amigo.

Amelia dijo...

César, bien por tu tercer comment.
Un abrazo.