martes, 17 de agosto de 2010

Cocina la magia


Despertar espiritualmente es como preparar un platillo de alta cocina. Es laborioso. No me he animado a tomar clases con mi padre (quien ama preparar todo tipo de platillos complejos). Temo lidiar con tantas variables (condimentos, ingredientes, picado de verduras, intensidad de fuego, tiempo de guisado, cantidades precisas, utensilios, etc.). Pero sé que llegaré poco a poco a esa ciencia culinaria.

Después de todo, sin darme cuenta fue así como "cociné" mi despertar.

En el Budhismo Theravada a esto le llaman "Stream Entry", o ingreso al torrente. En Alcóholicos Anónimos le llaman despertar espiritual (correspondiente al 12vo paso). Patanjali habla de esto en el Samadhi Pada. En el Budismo Tibetano le llama ingreso al Sendero del Ver (la verdad). Todo lo anterior es lo mismo.

Para llegar a ese punto, varios ingredientes deben estar presentes. Varias causas deben crearse. A diferencia de la cocina, no hay una receta fija para este platillo llamado "despertar". Aun así puedo compartirles las sustancias que mezclé. Alguna especia debe haber por ahí que les pueda servir. Seguro hay algo por ahí que me puede servir actualmente.

Lo que hice fue:
1) Admití mil veces (a personas sanas y de confianza) todas las acciones nocivas que hice en el pasado.
2) Admití mil veces todas las ganas que tenía de hacer cosas que me lastimaran a mí o a los demás.
3) Comencé a admitir (tarde o temprano) cada error que cometía.
4) Traicioné mis actos nocivos. Algunas veces lo logré, otras no. Pero sí los traicioné muchas veces. Muchas, muchas, muchas. Odié este paso. Específicamente, traté de sabotear (poco a poco) todos mis impulsos por: robar, mentir, engañar, manipular, joder, consumir sustancias nocivas, golpear, victimizarme, autoconmiserarme, canibalizar, etc.
5) Me entregué como nunca lo había hecho a la honestidad. Fue mi mejor contención. Sin el cultivo de esta virtud, uff. No estaría vivo.
6) Hice todos los ajustes posibles en mi comportamiento.
7) Comencé a ayudar adictos como pude: a veces con tips, a veces con confesiones en la tribuna, a veces con una fuerza de voluntad más allá de la mía por que muchas veces lo único que sentía era que quería ahorcar al otro.
8) A pesar de que mi concepto de Dios en esos momentos era algo peor que un basurero municipal, recité mil veces la oración de la serenidad (con excelentes resultados).
9) Aprendí (pese a mi monolítica resistencia) a pedir disculpas cuando lastimaba a otros.
10) Aprendí (pese a otra monolítica resistencia) a perdonarme.
11) Acudí a un psicoanalista para, más que comprender, poder confesar lo inconfesable. Esto es un must. Punto.
12) Presencié, gracias a la ayuda del psicoanalista, maquinarias sumamente sofisticadas detrás de mis actos. Maquinarias hechas de retazos, circuitos, fotografías, con cientos de engranes, motores, lombrices y toda clase de lubricantes, bio-organismos y motherboards sin control alguno.
13) Vomité muchas veces al presenciar esas maquinarias.
14) Lloré muchas veces al presenciar esas maquinarias.
15) Aprendí a aceptar esas maquinarias.
16) Aprendí a desmantelar poco a poco las maquinarias.
17) Aprendí a meditar: contemplar sin distracciones todo lo contemplable (físico y mental) sin perspectivas, ubicaciones o filtros.

Y luego, mientras viajaba en un taxi y meditaba, desperté.

Cada ingrediente, cada acto, cada suceso previo a esa experiencia TENÍA que ocurrir. Tuve que crear esa inercia, esa aceleración, esa acumulación de momento. Como un conjuro multidimensional, cada detalle cuenta, cada suceso simbólico, cada recitación y cada generación de la intención correcta cuenta.

Si lo anterior no hubiese estado presente, nunca me hubiese percatado de que hay necedades nocivas, de que hay un origen de esas necedades nocivas y de que hay algo más abierto y libre detrás de las necedades nocivas.

To wake up, you have to walk the walk.

Ok, sí hay una receta: comportamiento saludable + meditación + mucho amor propio, marinado en la naturaleza primordial sin principio y sin fin.

Cocina la magia.

7 comentarios:

LA QUE SUSCRIBE dijo...

Esos condenados puntos 9 y 10 cómo duelen. Pero supurada la pus, viene un alivio tan cálido que uno acepta más gustosamente el siguiente 'trueque necesario'. To wake up, you have to walk the walk es una gran frase para afianzar de que el 'hubiera' es otra forma de no perdonarnos. Como siempre, gracias por tus palabras.

Amelia dijo...

Gracias, Alex, por tu transparencia. ¿Sabes? Hay cosas de las que dices que me gustan más o menos, otras con las que estoy más o menos de acuerdo, otras que... Así podría seguir indefinidamente.
Pero sí, gracias por tu transparencia.

Alex Serrano dijo...

Mon: Sí, el gusto por el "trueque necesario" es un gran momento, una gran señal de que vamos por el camino correcto. Luego viene un gusto por los pasos 9) y 10) Te lo juro! =)

Amelia: sí, sé que por ahora esta es la mejor forma en la que podemos conectar. Con la transparencia. Así me ayudaron muchas personas en recuperación. Con su bendita transparencia. Cuánta sabiduría hay en ese compartir. Es lo que más me gusta de tu blog también: tu transparencia.

Jorge Freddy dijo...

Querido amigo Alex, me gusto mucho esta publicacion. El proceso de "awakening" siempre ocurre en perfecta armonia de todos los ingredientes. No me quiero adelantar, pero por lo que leo ya alcanzaste Stream Entry? muchisimas felicitaciones si este es el caso. Las repercuciones de aspecto existencial de ese logro no tienen precio. Estamos en contacto!
Jorge Freddy

Alex Serrano dijo...

Así es amigo, de hecho llegué a Stream Entry en enero de 2008. Actualmente creo estar pasando por Third path. Sí, una vez que llegas a Stream Entry todo, todo, todo cambia (para bien!).

Un abrazo hermano!

Jorge Freddy dijo...

Ah! Que bien! no sabia que andas ya en 3rd path. Realmente tus ensayos contienen muchos conceptos verdaderos, y van a par con el nivel de comprension al que haz llegado hasta ahora. me alegra mucho ver como vamos progresando y a la vez ayudandonos entre todos a experimentar "the ultimate reality".

Estamos en contacto querido amigo!
Jorge Freddy

Viaje Astral dijo...

Mente sana en cuerpo sano, todos lo sabeis