jueves, 15 de julio de 2010

El arte de morir


"Conditioned existence is merely a label"
- Longchen Rabjam

Venimos aquí a morir y eso es maravilloso. De hecho, mientras más rápido, mejor.

Obviamente hablo de morir en vida, de morir en meditación. Uno se sienta, establece cierta calma con mindfulness (pa' dejar de escaparse) y luego uno comienza a morir. Al principio se siente horrible. Impensable. Ilógico. Pero de eso se trata: de dejar de ser como hemos sido hasta ahora. Si uno es sincero en esta muerte, uno sin duda sentirá algún tipo de temor. Está bien. Así tiene que ser. El miedo, como todo, también muere.

Debemos morir para que el verdadero orgasmo cósmico ocurra. ¿Te duelen los chakras? Qué bueno. Significa que llegó tu hora de morir. ¿El del corazón? Ok, que muera el miedo a sentir emociones, miedo a perdonar, a tener compasión. ¿La garganta? Adios al miedo a ser sincero, a decir lo que realmente quieres decir, adios a las ganas de hacer mierda a la gente con astucia o agresión verbal.

¿Te duele el tercer ojo? Uff. Adios a ti amig@. Sea lo que sea que quieras controlar, adelantar o asegurar, no es otra cosa más que un estorbo que se anidará en el entrecejo. Sin duda te ha llegado la hora de morir. Morir convencionalmente claro.

Pero esta muerte debe ser gradual, paciente, precisa y sin duda con práctica. Por que (como ya lo habrán predicho) seguro querremos suicidarnos. Nadie queda exento de este tropiezo. Ok, casi nadie. De vez en cuando hay anomalías como Sidhartha, personaje que (según cuentan los sutras) no se le ocurrió profanar la muerte natural. El resto de los mortales actuamos como brutos en esto de aprender a cesar.

So, en resumen, para morir bien, en meditación, debemos:
1) Descubrir todas nuestras ganas de querer ser eternos
2) Perder el miedo a morir
3) Permitir el morir natural SIN METER MANO

Pa' los que se basan en el paradigma "Dios-hij@s de Dios": se trata de morir en Dios. No de que este venga a salvarnos o a mejorar todo. Eso pasa después de que decidimos morir en lo divino. Sé que esto que diré es bien peligroso pero meeeh, cada quien se hace responsable de su propia mierda: se trata de una devoción a Dios que ahogue por completo lo que crees que eres. Después de esa muerte, si todavía estás ahí, tienes que volver a echarte un clavado a la alberca infinita de luz.

Muramos pues.

9 comentarios:

Amelia dijo...

Y el asunto va desgastándonos, sí, como una lima. Pero duele de la leshe.
Besos, Alex.

Alex Serrano dijo...

Y asusta! Bueno, por lo menos a mí me ha asustado jajaja. Besos igual Amelia =)

Amelia dijo...

Sí que asusta, sí. Un egg... u dos.
Más besos.

Max dijo...

Parece que has cambiado de opinión con respecto a los dolores en los chakras
Un abrazo

Alex Serrano dijo...

Max: ¿sí? ¿Cuál era mi opinión antes?

Seguro mañana diré otra cosa. =)

César Bacale dijo...

De nuevo, Yes.
Un abrazo, y gracias por el link.

Alex Serrano dijo...

De nada amigo =)

aviló dijo...

Siiii...¡Que simpática manera de exponerlo!.

Un abrazo Alex.

Alex Serrano dijo...

A morir se ha dicho Aviló! Un abrazo igualmente =)