jueves, 1 de julio de 2010

Existencia atrofiada


La esclavitud es como tener los músculos atrofiados. Intentas moverlos y sientes dolor. Optas por no moverlos y regresas a la posición inicial. Esa es la zona de confort de los músculos.

En la vida ocurre lo mismo. El comportamiento se remite a permanecer en zonas de confort: cualquier cosa fuera de la rutina duele. Nuestras capacidades más allá de las zonas de confort están atrofiadas.

Cuando me rompí el brazo lo tuvieron que enyesar. Después de que me quitaron la piedra de yeso, no pude mover mi brazo en un buen rato. Comencé a hacer ejercicios terapéuticos, pero aun así era difícil. Así es el sendero espiritual: un camino de ejercicios terapéuticos para "desatrofiar" nuestro ser.

El "yo" está atrofiado. No tenemos que destruir al yo, sólo aflojarlo para que quede flexible y maleable. Lo que queda es el bodhisattva.

La soberbia es la dureza del orgullo. No tenemos que deshacernos del orgullo; sólo tenemos que permitir que este se impregne en nuestro ser con sinceridad. Ahí está el ser auténtico.

En las artes marciales hacemos esto todo el tiempo. Repetimos patadas, golpes, bloqueos, etc., una y otra vez, para que nuestras extremidades, articulaciones y músculos se desatrofien y puedan ser armas libres y rápidas. Un golpe o patada que es como látigo es un golpe o patada libre. Por el contrario, uno que se realiza con demasiado esfuerzo es un golpe esclavo. Está condicionado por endurecimientos.

Al aprender a tocar un instrumento musical hacemos lo mismo. Después de miles de escalas y arpeggios, los dedos se liberan y uno los puede mover al gusto con armonía y ritmo.

El meditador tiene que aprender a meditar en movimiento. Si sólo hay práctica sentada, tal vez descubra todos los "músculos espirituales" atrofiados, pero para desatrofiarlos debe realizar toda clase de ejercicios. En el post anterior hablé de algunos. Aquí mencionaré otros de forma más sintetizada:

- Ejercicios mentales: atención plena, renuncia al control, expansión de consciencia, etc.
- Ejercicios físicos: meditación al caminar, yoga, deportes, artes marciales, danza, etc.
- Ejercicios cognitivos: redescubrir la mente en cada sentido (vista, gusto, olfato, etc.)
- Ejercicios de percepción: aprender a ser libre de gustos y disgustos (sin eliminarlos)
- Ejercicios de acción: acción libre del exceso de control.
- Ejercicios verbales: hablar sin imponer, responder lo necesario, evitar conversaciones codependientes, etc.

Esa es parte de la práctica. Esa es la terapia que desatrofia al ser.

Somos un musculote del universo atrofiado. Al liberar cada fibra, lo que queda es un ser que se mueve libremente. Como una llama, como un trompo, como un globo en el cielo.

¿Qué hacen ustedes para desatrofiarse?

5 comentarios:

LA QUE SUSCRIBE dijo...

Qué didáctica forma de explicarlo. :D

Alex Serrano dijo...

Eeeh =D qué bueno que te sirve =)

César Bacale dijo...

Je, que bueno. Hace dias que me ronda un post sobre este mismo asunto, pero un poco mas picantón, incorrecto, ya sabes, a mi estilo de hacer spiritual politics.
Metáforas sencillas para verdades tan evientes que se nos pasan despercibidas.
En fin,práctico, directo, y sencillo (que no simple). Tres ingredientes que no deben faltar a la hora de acualizar las verdades de siempre.
Mis congratulations, Alex, como siempre.

Alex Serrano dijo...

Mil gracias César =)

Espero el post políticamente incorrecto. Como decimos en México, está bien "chingón" tu estilo: no para mentes adictas al opio espiritual.

César Bacale dijo...

Je, je... eso me lo tomo como un cumplido.
Superchingón al ataque (.....).
Ja, ja.